Cuidar una fachada no es complicado, aunque sí que requiere constancia. Esa es realmente la clave para evitar lo que tantas veces vemos en Grupo Edén: daños que terminan en una rehabilitación completa, pero que habían enviado señales con detalles casi invisibles como una pequeña fisura o una humedad a la que nadie hizo caso. Como especialistas en la rehabilitación de fachadas en Pontevedra, no dejamos de insistir en la necesidad de hacer una sencilla revisión cada cierto tiempo, ya que es la llave para mitigar el riesgo de obras mucho más costosas en el futuro. ¡Hablamos sobre ello en este artículo!
Acciones básicas de mantenimiento para conservar tu fachada en buen estado
Estaremos encantados de que lo hagas, pero si quieres evitar una llamada a nuestro equipo de rehabilitación de fachadas, estos son los consejos esenciales:
Haz inspecciones visuales periódicas
Dedicar unos minutos dos veces al año para revisar el estado general de la fachada es más útil de lo que parece. Así se detectan, por ejemplo, las grietas finas, las manchas oscuras, las zonas abultadas o las señales de moho.
Limpieza regular según el material
La suciedad acumulada acelera el desgaste. Es decir, una limpieza adecuada al tipo de fachada contribuye a mantener el material protegido y mejorar su aspecto. Eso sí, es importante evitar productos agresivos que puedan deteriorarlo.
Reparación de grietas pequeñas
Las fisuras, aunque sean mínimas, son la puerta de entrada del agua. Un sellado rápido con productos específicos evita filtraciones que, con el tiempo, terminan dañando la estructura o generando humedades interiores.
Revisión de juntas y sellados
Las juntas deterioradas permiten filtraciones y la pérdida de estanqueidad. Para evitarlo, al final, hay que hacer lo mismo que ya hemos dicho: revisarlas periódicamente, especialmente en el caso de fachadas ventiladas y sistemas SATE.
Control de humedades
En Pontevedra, donde la humedad es habitual, es fundamental vigilar canalones, bajantes y zonas de evacuación. No olvides que una obstrucción puede provocar filtraciones, desprendimientos o la aparición de moho en tu fachada.
Protección frente a agentes climáticos
En zonas expuestas a lluvia constante o próximas al mar, aplicar tratamientos hidrofugantes o pinturas protectoras alarga la vida útil del revestimiento y mejora su resistencia.
Revisión de anclajes, fijaciones y de los efectos de la vegetación cercana
Toldos, balcones o bajantes deben estar bien sujetos, ya que un mal anclaje no solo provoca daños estéticos, sino riesgos de seguridad. Tampoco olvides el papel que juegan las ramas que rozan continuamente la fachada: son un potencial riesgo de desgaste del material y acumulación de humedad.
¿Necesitas consultar alguna duda con un especialista en fachadas en Pontevedra?
Aunque en este artículo hayamos resuelto las dudas más frecuentes sobre el mantenimiento de una fachada, lo lógico es dejar este tipo de cuestiones en manos de los expertos. ¡Para eso estamos en Grupo Edén! Contacta con nosotros desde aquí y hablamos sobre instalación y rehabilitación de fachadas en Pontevedra de manera personalizada.